¡Cómo me gustan estas cosas! En Swansea (precioso lugar de Gales que os recomiendo) han colocado una señal de tráfico con un mensaje un tanto curioso:
Brevemente, en inglés dice que los vehículos pesados tienen prohibida la entrada a la zona residencial, mientras que en galés dice literalmente: "No estoy en la oficina, envíenme el texto a traducir" jajajajaja. Versión extendida en inglés: http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/wales/7702913.stm
Sin palabras...
Leed la entrada anterior, que es de hoy también. Me habéis pillado inspirado...
El otro día vi un vídeo en el que aparecía algo que, en un primer momento, me pareció un grave error de comprensión de inglés por parte del traductor o periodista que se encargó de escucharlo pero, pensándolo mejor, creo que es un mensaje de desesperación que los trabajadores de Antena 3 Noticias nos mandan desde su cárcel de mileurismo y desesperación. Una muestra más de cómo los medios de manipulación comunicación sufren en silencio la opresión de los jefes de las cadenas privadas. Escuchad el vídeo y prestad especial atención a lo que dice la chica que habla en inglés y a lo que dice la locutora en español:
Para quien no maneje mucho el inglés, la chica del aeropuerto tailandés dice: "I am angry and sad" y la locutora española, orgullosa de su inglés de Cambridge, nos deleita con un "tenemos hambre y sed" que no se corresponde en absoluto con "Estoy enfadada y triste", que es lo que dice la chica. Pero ahí entra ese mensaje subliminal: los trabajadores de Antena 3 Noticias están sufriendo la crisis más que nunca hasta llegar a los límites de la desnutrición y la falta de agua. Desde aquí os hago un llamamiento: ahora que se acercan las fiestas de la ilusión y de la alegría, sed generosos y apadrinad un periodista de Antena 3. Ellos lo harían por ti...
Puede que el freak (o friki, como ahora le gusta a la RAE) que llevo dentro decidiese empezar a plasmar sus humildes, refutables y cuestionables argumentos en este blog por su vocación como traductor o por su naturaleza curiosa y extravagante, pero no soy más que un traductorucho de tres al cuarto, de 25 años y que pretendo compartir con aquellos seres humanos que pisan el bello planeta azul con los mismos pies que yo todas aquellas preocupaciones y opiniones que tengo sobre el lenguaje que usamos a diario y cómo estamos influenciados por los medios de comunicación en este sentido. Después de mi retiro espiritual de 4 años por motivos laborales, creo que va siendo hora de retomar esta bella afición.